Seres desconocidos y Encuentros

 

 

 

Resulta que una mañana el universo se colapsa y parece que todo está destinado a fallar… pero también resulta que trasladas tus indumentarias jurídicas, tomas aire fresco como una Palomilla te lo recomienda y de pronto te encuentras sumergida en una plática hilarante y divertida con el último de los extraños que pueblan tu vida.

Entonces por la tarde al llegar al mundo colapsado, todo ha vuelto a la normalidad, el oscurantismo ha desaparecido y puedes volver a sumergirte en los enseres jurídicos.

Resulta que hoy caiste en la cuenta de que esta vida tuya siempre está dispuesta a sorprenderte.

Espejos

El espejo esta empañado. Casandra en un arrebato inexplicable, ha sometido al espejo a una absurda abstracción respirando cerca de él. Ni siquiera sabe por qué lo hace, quizá solo está buscando una forma de reconocerse.

Se ríe de sí misma, y continua con la labor de dibujarle hojas color magenta, azul cerúleo, verde vejiga, laca geranio, amarillo pálido, violeta que al destaparlo y aplicarlo imita al negro, lo cual no tiene explicación, toma de nuevo el pincel y es el turno del café vangogh que solo utiliza para no perder una oreja, por último azul Prusia. Su labor está concluida.

Espera que de esta manera sus visitas al espejo se vuelvan coloridas y no ocasionalmente grises, y no rutinariamente opacas, negras y tan faltas de sentido que en ocasiones le roban el aliento y la orillan a pensar que no vale la pena hacerlo.

Recuerda aquel día en el que entró en un baño público y se dio cuenta de que en el minúsculo espacio no había espejo, de pronto el pánico se apoderó de ella, sabía dónde estaba pero no lograba dar consigo misma, no había nada que le dijera que su figura estaba perfectamente delineada, era como si flotara dentro de la imaginación de quien en un arrebato de maldad, hubiese hecho a las personas faltas de corporeidad. Ese fue el origen de una obsesión que en ocasiones la carcome. 

Desde entonces se busca en un espejo, e imagina que su reflejo es una fotografía, una copia plana de su propia imagen, por tanto las historias eternas se quedan en sus ojos y deja de sentir que fue arrojada a esa vida que le dijeron que le pertenecía. Se refleja nuevamente y se da cuenta de que ya no se ve extraña, lejana, sino absolutamente definida.

Frente a ella, el espejo sonríe maliciosamente, se burla, le recuerda una y otra vez que no debe omitir ningún detalle, que si pierde su reflejo se perderá también… 

Casandra obedece, observa cada centímetro de su cara, de la nariz que se prolonga, de los labios que se abultan, de sus ojos que al no ser de un color definido se tornan inciertos, de las manos que por ser pequeñas piensan que todo puede ser retenido.

El espejo vuelve a sonreírle y quedamente le dice: sabes que tienes la batalla perdida, nunca lograrás reconocerte, siempre tendrás que preguntarte quien quieres ser esta mañana, siempre deberás contarme lo que está por suceder y hasta enfadarte conmigo porque a tu pregunta reiterada solo obtendrás un silencio burlón de mi parte, y solo podrás cerrar los ojos y tranquilizarte para tratar de improvisar la utopía de que no requieres reflejarte para saber quién eres.

Casandra abre los ojos, guarda sus utensilios de pintura, comprueba que las hojas quedaron tan como las imaginó, instala una silla frente al espejo y decide nunca más salir de él…

CRONICAS LEGALES VI

La rapidez del tiempo marca la indiferencia de la autoridad, la desesperación te obliga a imaginar mañanas mejores; pero la pobreza acentúa la extravagancia de quienes pretenden ser lo que en definitiva no parecen.

 Ocupación: mecánico, sin un ingreso fijo, originario de la ciudad y con la idea de que el hurto es una buena opción, hasta que alguien te obliga a dejar de hacerlo y te traslada al lugar de paredes blancas, personas variadas que portan desde trajes hasta credenciales, automóviles de lujo y papeles que contienen una parte de tu historia, la misma que se te ocurrió mientras caminabas por la calle y tropezaste con un cable.

La historia, la opción seductora que te hace redundar en una pregunta sin respuesta, la que te hace dormir en un lugar extraño, incómodo, frío, obscuro; la misma que obligó a otros a tratarte de otra manera, la que salió de tus manos y te hace sentir la indiferencia, la apatía de quienes están obligados a hablar contigo, a condescenderte porque gracias a tu error tienen trabajo.

La historia del hurto, del sueño trillado de salir de la pobreza con la que naciste; tu historia, la que se volvió grave cuando tú la tomaste a la ligera…

La historia de siempre, la que se repite tantas veces como sea necesario, la que solo cambia el nombre al protagonista, tu historia, la del nuevo error cometido, la misma a la que tu genialidad decidió ponerle nombre y apellido.

CRONICAS LEGALES V

Búrlate de la ignorancia, dile que jure decir la verdad cuando no está obligado ha hacerlo, intenta divertirte con aquel que no sabe que la ley lo protege más de lo que sabe y menos de lo que se imagina; decláralo, has que diga la verdad que ignora, que oculta, que se empeña en decir como si la vida misma fuese una broma.

        Diviértete con las historias que se inventa para salvarse de la situación, del apremio de una autoridad que no le da tregua con sus preguntas, que no lo deja seguir con su vida.

        Siente como el júbilo te invade cuando te presentan a un lego, a un ignorante que suele vivir por el instinto, por la conciencia; siente como tu burla lo llena de ignominia, de injusticia, de vergüenza; siente como tu risa degrada al ser humano, a la persona que pierde el nombre cuando entra a este sitio.

        Siéntate y escucha lo que tiene que decir, obsérvalo con la soberbia que sólo tu profesión te proporciona, búrlate de sus palabras grotescas, de sus historias absurdas, de su risa entrecortada que intenta opacar la tuya… disfruta del espectáculo y agradece que en ésta ocasión estás del lado correcto y al menos por hoy, nadie se burlará de tu ignorancia.     

Cronicas Legales IV

Sentado ante quien pretende ser la autoridad está un hombre al que le leen sus derechos; un abogado titulado hace muchos años, se los menciona de la misma manera en que recitas un texto demasiado aprendido, una letanía que has tenido que repetir una y otra vez, por lo que a ésta altura de su vida lo hace con fluidez, en el mismo orden y sin equivocarse.

        Sentado con toda la tranquilidad que es posible, contestando cada pregunta que le hacen, sin oponer resistencia a moverse, a sentarse, a cambiar de sitio cuando sea necesario.

        Sentado esperando a que todo termine, esperando que la vida de un giro inesperado y la suerte cambie, esperando que todo sea un sueño o que simplemente aquel que te imaginó te esté jugando una mala broma y mañana escriba las líneas correctas de lo que en realidad te corresponde vivir.

        Sentado viendo como las horas se escurren, oyendo como las personas entran y salen, hablan y planean, llegan o se van, mientras él debe permanecer en su sitio, sin poder escapar de la parte incomoda del proceso.

        Sentado piensa, se pregunta porqué decidió hacerlo, porqué no fue lo suficientemente hábil como para que no lo agarraran, para que la vida secreta, con la que todos hemos soñado alguna vez, no sea descubierta; piensa en el momento aquel en el que tuvo valor para dejar lo correcto de lado, el que de igual manera no lo llevó a ningún sitio, el que lo mantuvo en la miseria con la que nació, la misma que al serle legada lo obligó a hacer aquello que hoy tiene reconocer como grave, ante alguien que finge ser autoridad.

        Sentado habla lentamente de lo sucedido, recorre parte por parte su memoria intentando ocultar lo que podría ser considerado como gravísimo, articulando con dificultad cada palabra…

        … la conciencia le susurra lentamente… siéntate, espera, imagina, piensa, habla, intenta… da igual, de todos modos no podrás moverte, cometiste un error y en la realidad deben ser pagados lentamente… así que siéntate y espera a que la pesadilla empiece, porque lo que estás viviendo es sólo el inicio de la larga condena que llaman prisión.

Cronicas legales III

Lo mataron…

        Las voces cuentan que le dieron dos balazos; uno en la cara para desfigurarlo, otro en el costado para tener la certeza de que estaba muerto.

        En la institución se oye el eco de la indignación, se oye el murmullo que pregunta como es posible que haya sucedido así, tan de pronto; se siente la consternación por la ignominia.

        La muerte es inminente y no habrá milagros que logren alterarla, la pregunta que redunda en el sin sentido de una interrogación constante es: porqué, es: cómo lo habrá tomado su familia, es: intentar asimilarlo para que la sutileza de la muerte los invada y dejen de preguntarse porqué.

        Las noticias y los partes informativos narran los hechos tal como sucedieron, las personas que lo conocían se enteran en partes y vacíos de los sucesos, la familia llora la muerte de un ser querido y los que somos simples espectadores nos preguntamos en que momento los seres humanos adquirimos la frialdad suficiente para ser capaces de tirar del gatillo de un arma, dispararle a alguien y simple y sencillamente matarlo.

        … haciendo que termine una historia, cuando está soñaba con un inicio y no con un desenlace.

        Lo mataron… Si, lo mataron porque intentaron que dejara de hacer su trabajo, porque nunca había disparado un arma y no tenía modo de defenderse; lo mataron porque creyeron que así podrían ser inmortales.

        No, lo mataron porque cuando era niño soñó que alguna vez podría procurar justicia.

Cronicas legales II

Alguien en un intento desmedido por llamar la atención nos ha hecho participes a todos de sus lamentos.

Lamentos que se escuchan a lo lejos, provenientes de un lugar incierto, tormentosos para quienes están obligados a escucharlos.

Lamentos que se esconden detrás de una voz sin rostro, lamentos que conviven en una celda con un cuerpo femenino, con una mente poblada de demonios.

Lamentos, gritos apagados de quien sabe que por algún tiempo deberá permanecer ahí, en el sitio olvidado de una oficina, custodiada por personas que pese a que son seres humanos, tienen una vestidura azul marino, la cual les da el poder de retenerla cuanto sea necesario.

        Para ordenarle que guarde silencio aun y cuando sus demonios no se lo permitan.

De pronto los lamentos cesan, el ruido de la voz guarda silencio, el lugar vuelve a la normalidad, y las personas que deambulan en él, agradecen la tregua.

…la voz guarda silencio porque se dio cuenta de que no valía la pena seguir gritando, porque de igual modo nadie vendría a rescatarla, porque cayó en la triste realidad en donde los héroes se dedicaron a salvar a los malos y a encarcelar a los buenos, porque de su garganta ya no fue posible articular ningún sonido mas, porque el cansancio la venció, porque… Cuántos porques podríamos especular antes de saber la verdad, antes de conocer el rostro de quien un día como cualquiera decidió gritarle a la sociedad que existía, que era un ser humano.     

        Pero dejémosla descansar, démosle tregua; finjamos que no la hemos oído, para que así sus demonios aprendan a huir y ella comprenda que los errores en este lugar se pagan con unos días de encierro y una vida cargando la insignia.

Entre El Ser de Parmenides y un error inexistente.

Al pensar, dicen que eres, siempre has pensado que simplemente existías.

Sabes que la equivocacion siempre te acompaña, no olvides que lo que mejor eres, es ese ser que debe de entender que solo existe una verdad y nunca será la tuya.

Entonces toma un nous, abstraelo, tocalo, pero no intentes cambiarlo, no intentes moverlo, poque solo se convertirá en la entelequia imaginaria, en la ilisión de que podrás deslizar algo que solo es pensamiento.

Escucha una vez más como tu equivocación es, aunque trata de existir, auqnue trata de ser, aunque se convierte en la nada de la que nada surge.

Por lo que requieres un desenladrillador para imaginar que el no ser no puede existir, porque sencillamente no es… y no lo es porque trajo una nada que quizá solo es la generación espontánea mal interpretada… y tu solo eres alguien que al creer que existe puede pensar única, entera, inamovible e incluso ingenerada.

CRONICAS LEGALES

Pasemos de los amores imaginarios a los dramas reales; contando la historia de dos seres humanos unidos por una pieza de metal que aprisiona su mano con tal perfección que pareciera que fue creado precisamente para estar rodeándola.

        Intentando persuadir a la autoridad para que perdonen su falta, asegurando que no es tan grave, hablan de lo que no conocen y observan lo que en definitiva no entienden; así en su mirada la burla le pelea al pánico, la seguridad a la incertidumbre y la costumbre a la extrañeza de estar en el lugar menos indicado. Hablan, balbucean frases sin sentido, mueven las manos, en tanto les es permitido, claro está, voltean a su alrededor, intentan situarse de la mejor manera en la circunstancia vivida.

Tú te vas, debes cumplir ciertos mandatos, cuando regresas los encuentras sentados, juntos, hablando de cualquier cosa con tal de distraer a la conciencia, la que los atormenta, la que les recuerda que no debieron haber salido de su casa, o que simplemente debieron haber hecho las cosas de otra manera.

Seres extremadamente delgados, con caras infantiles, con ademanes que muestran claramente que la educación fue sólo un sueño. Seres que te observan, que recorren tu persona con la vista para no perder detalle, para lograr envidiar tu libertad. Seres con un rostro común, sin nombre, sin pasado y con un futuro al que por más que le exijas no te prometerá absolutamente nada, porque para ellos el futuro es hoy, sin más complicaciones que el día a día, así de simple, para ellos el mañana es hoy, el mayor problema no es sino despiertan, el problema es si lo hacen, el inconveniente radica en una vida que se ensaña con ellos al regalarles un día más.    

        Se han ido, varios hombres corpulentos los llevaron a la parte desagradable del proceso, de la institución y del momento. Ahora quizá estén pensando en lo que hicieron, o en lo que pudieron haber evitado. Se han ido, han dejado de preguntarle al destino porque, han decidido que es mejor vivir en la ignorancia, al menos te permite soñar que quizá mañana todo será mejor o sencillamente diferente.  

        Los dramas reales por lo regular tienen finales inciertos, sucesos extraordinarios y palabras comunes. Las personas que intervienen en ellos, suelen ser quienes menos lo merecen o quizá aquellos que decidieron que el aburrimiento los estaba matando y era hora de hacer algo sencillamente diferente y peligroso.

        Un día cualquiera toma relevancia para personas consideradas como seres irrelevantes, una hora incierta es la clave para libertad o la prisión, los movimientos mal planeados son la perdición de unos y la gloria de quien logro mezclarlos con poder para dar como resultado la ambigüedad de una vida.

        Seres humanos, personas que tenían una vida normal, personajes reales que decidieron que el mejor camino era el que estaba fuera de la senda convencional. Seres que saben cómo ganarse la vida pero en definitiva ignoran como saldrán de esta o que harán cuando lo logren.

        No importa, los dramas reales deben ser olvidados cuando las obligaciones apremian y la vida te dice que a pesar de todo no se detendrá.

pitagoras

 

 

Me imagino a mí mismo, mi nombre podría ser Hetálides, Euforbo, Hermotimo, Pirro e incluso Pitágoras; he reencarnado varias veces, me regalaron la memoria eterna, la transmigración del alma; dicen que en realidad no existo, que podría suceder que solo se haya generado una leyenda entorno a mi nombre, y en realidad los únicos que existen son los pitagóricos, los que querían decir y hacer exactamente lo que yo había pensado… quizá sea cierto… quizá resulta que soy tan imaginario cómo los números, como el hecho de que he descendido al Hades y he visto a Homero colgado de un árbol y a Hesíodo encadenado a una columna culpables ambos de haber tratado a los dioses con demasiada familiaridad. También dicen que no escribí absolutamente nada, pero Heráclito saca a todos del error al afirmar que me ejercité en la historia de todas las cosas y escogiendo este estilo se me atribuyen tres escritos: Instituciones, Política, Física e incluso del Universo escrito en verso. Así esta imaginación de mi mismo me ha llevado incluso a viajar por todo el mundo a aprender astronomía de los caldeos, logística y geometría de los Fenicios, además de los ritos místicos de los magos. Aprendí la teoría de los opuestos luego de un encuentro simbólico con el persa Zaratustra, quien afirmaba que todo se genera del choque de fuerzas del Bien y del Mal. El tiempo ha seguido transcurriendo, la imaginación de mi mismo es tal que decidí fundar una escuela con tintes de sectas en la que seguían reglas extrañas, en la que se pretendía educar a una generación de exactamente 300 alumnos con los cuales adueñarme de todos los resortes del poder…. Imaginariamente muero o mejor dicho, abandono esta vida, quemado en un campo de habas en la mayor de las ironías vividas.